La definición dominante de la participación
Lo colectivo es a menudo
secundario, ya que las familias priorizan, cuando lo hacen, el nivel más
individual. Siguiendo el trabajo de Epstein (2001) y Bolívar (20016, p. 135),
se identifican seis importantes tipos de implicación para la mejora de la
relación entre familia y comunidad, y para la mejora del aprendizaje del
alumnado:
- Desempeño como padres: ayudar a las familias a que establezcan un entorno en casa que apoye a los alumnos.
- Comunicación: familia-escuela, enseñanzas de las escuelas y progreso de los alumnos.
- Voluntariado: organizar ayudas, apoyo en el aula, en el centro y en las actividades con los alumnos con los padres.
- Aprendizaje en casa: información y sugerencias a los padres de como ayudar a sus hijos en casa.
- Toma de decisiones: participación d los padres en los órganos de gobierno de la escuela.
- Colaboración con la comunidad: integrar recursos y servicios de la comunidad para apoyar a las escuelas, a los alumnos y a sus familias.
Este órgano colegiado de gobierno
está compuesto por el director del centro (presidente), el jefe de estudios, un
concejal o representante del Ayuntamiento, profesorado elegido por el claustro
(en número no inferior a un tercio de los componentes del consejo), representantes
de las familias y de los alumnos (no podrán ser inferior a un tercio del total
de los componentes del consejo), un representante del personal de administración
y servicios, y el secretario del centro que actuará como secretario del
consejo.
Las competencias del consejo
escolar:
- Aprobar y evaluar los proyectos y normas.
- Aprobar y evaluar la programación general anual del centro.
- Conocer las candidaturas a la dirección y los proyectos.
- Conocer la resolución de conflictos disciplinarios.
- Promover medidas de mejora de la convivencia.
- Promover la conservación y renovación de las instalaciones.
- Fijar directrices para la colaboración con fines educativos y culturales.
- Elaborar propuestas e informes sobre el funcionamiento del centro.
El consejo escolar no ha
desarrollado suficientemente, ni lo hace, el discurso de participación de las
familias, más allá de las AMPA, como indica R. Feito (2005), la segunda vía de
participación, a través de los consejos escolares ha sido decepcionante debido
a que, aunque entre el profesorado y el alumnado la votación para escoger a
este a sus representantes en éste órgano es alta, su implicación en el consejo
es escasa, por su parte, las familias se implican poco y tienen porcentajes de
voto muy bajos.
Las asociaciones de madres y padres de alumnos
Las dos grandes confederaciones que
existen son la Confederación Católica de Padre de familia y Padres de Alumnos (CONCAPA)
y la Confederación Española de Asociaciones de Padres Y madres de Alumnos (CEAPA).
- CONCAPA: Es una entidad nacida en 1929 con el objetivo de promover los intereses de las familias y lograr que sus hijos reciban, en la vida escolar, una formación acorde con sus propias creencias y convicciones. Su horizonte de trabajo los marca el hecho de tratar de fomentar la unidad y la participación familia-escuela.
- CEAPA: Es una entidad social, no confesional, progresista e independiente, integrada por 45 federaciones y confederaciones, que, a su vez, agrupan a 12000 asociaciones de padres y madres de alumnos de centros públicos de educación no universitaria. Los objetivos de su trabajo están orientados a conseguir una escuela pública de calidad, democratizar la enseñanza y mejorar las condiciones de la infancia.
La AMPA constituyen el nivel base
de la estructura y, de hecho, el que la sustenta. El objetivo de estas
asociaciones es planificar actividades que permiten la consolidación de un movimiento
de padres y madres para conseguir una mejor calidad de la enseñanza a partir de
su implicación en el proyecto educativo de los centros y la gestión conjunta de
algunas actividades. Las funciones y las actividades de las AMPA, aunque
distintas en cada centro, en general consisten en lo siguiente:
- Promover la intervención de los padres y madres en la gestión del centro.
- Programar y realizar actividades propias de la asociación dirigidas a alumnos y a padres.
- Cooperar en las actividades educativas.
Un reciente estudio (Garreta,
2008), centrado en el movimiento de la CEAPA, sigue insistiendo en los mismo e
indica que, dada la baja participación de las familias, la primera prioridad es
potenciarla. Los datos de este estudio realizado en todo el territorio español
muestran que las familias:
- Inscritas en el AMPA representan el 57,5%.
- Asisten a actividades una media del 32%.
- Concurren a reuniones una media del 18,3%.
- Participan en la organización de las AMPA en torno al 4%.
Esta realidad, y la necesidad de
potenciar la implicación de las familias, se ve corroborada en el estudio
cuando, al preguntarles sobre las dificultades de funcionamiento, los
representantes encuestados se refieren de forma destacada a la baja participación
(tabla 1).
Tabla 1. Dificultades del funcionamiento de las AMPA. Fuente: Garreta (2008)
DIFICULTADES
|
PORCENTAJE
(%)
|
Baja inscripción de las familias en AMPA
|
39,6
|
Baja participación de los padres en las reuniones
convocadas
|
85,5
|
Baja participación de los padres en las
actividades organizadas
|
55,6
|
Baja participación en las escuelas de padres
|
35,5
|
Insuficiente apoyo de la dirección
|
17,5
|
Insuficiente apoyo de los profesores
|
24,9
|
Poco interés en la educación de los hijos
|
2,4
|
Falta de motivación de los padres
|
8,8
|
Insuficiente apoyo económico
|
5,2
|
Falta de tiempo de los representantes
|
2,5
|
Poca relación con el equipo docente
|
2,4
|
Otras
|
3,4
|
Ninguna
|
1,2
|
No sabe/no responde
|
2,4
|


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